En toda escuela siempre hay de esas profesoras que en el intento de justificar bien su sueldo y el título que llevan, dejan miles de tareas para que desarrolles y veas que si sabe lo que hace, pero sobre todo, que es la que manda. De ese tipo es mi profesora de lenguaje, no le basta con lo que hacemos en clase sino que también nos deja muchas tareas: resúmenes, apuntes, esquemas, desarrollo de las actividades del libro, lecturas, fichas etc.
Soy de las personas que siempre deja todo para el final, SIEMPRE. No sé si es cuestión mía o que pienso que lo podre resolver rápidamente, pero en casi la mayoría de tareas (por no decir todas) ocurre lo mismo, las termino haciendo en clase o a mitad de la noche. Me habían dejado una lectura para lenguaje, eran casi las 12 de la noche y hacia otras tareas olvidadas, dejé esa lectura para el último porque sabía que no era nada difícil de leer, aburrido, pero no difícil. Cogí la hoja, un lápiz y me eché en mi cama esperando hacer cómodo el momento.
Trataba sobre escribir y cuan beneficioso era para las personas que sufrían algún tipo de trauma ya sea físico o psicológico, algún problema con necesidad de desfogue; es decir, una clase de terapia alternativa. Me intereso mucho, recuerdo que decía que no era importante saber escribir, tener un gran vocabulario o uso de recursos literarios para hacerlo, era simplemente colocar en una hoja de papel lo que sentías, lo que te había pasado durante el día y luego botarla de modo que te deshagas de esos sentimientos.
Pensé, entonces, que si sería una buena forma de desahogarse y poder expresar lo que sentías en el momento que lo sentías. Quise hacerlo, pero....yo no sé escribir, no tengo un buen vocabulario, nunca me atrajo tanto el hacer discursos, poemas, relatos o cuentos. Me gusta leer, eso sí, pero no como para ponerme del otro lado y escribir algo, así sea para mi mismo. ¿Cómo podría comenzar? ¿Qué debía decir o hacer?.
Los que me conocen saben que no soy amante de la literatura ni el que escribe pensamientos filosóficos, hacen las mejores historias de todo el grado o que escriben perfectamente, soy bueno para otras cosas pero en esto (a mi parecer), no.
Hace unas cuantas horas vi el blog de un chico que contaba sobre sus experiencias y amores, para ser sincero no lo hacia tan bien como esperaba que lo hicieran todos los bloggers, no era la clase de chico literato inspirado o inclinado a alguna corriente literaria, era solo un blog que hablaba de cosas que él sentía y las expresaba de un modo normal, común y corriente. Ahí es donde me dí cuenta que no necesitaba grandes dotes o el talento, solo hacerlo.
Esto podría ser un modo de comenzar esa "terapia" de la cual había leído hace meses y que me ayudaría de algún modo a cambiar mi actitud frente a ciertas cosas y situaciones. El hacerlo significaría poner que siento y no solo para mi, sino también para todos los que quieran leerlo. Suelo ser un poco cerrado con las personas, no del tipo que es relegado socialmente o el tímido del circulo de amigos, pero si con lo que siento; aunque la gente piense que me conoce no es así, no me conocen del todo y no es por hacerme el interesante ni mucho menos solo que pienso que lo mejor es pensar y discutir las cosas yo solo.
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